
Radar alcanza mil millones y muestra cómo el inventario se convirtió en la infraestructura más cara del comercio minorista
Hay un costo que los grandes minoristas han absorbido durante décadas sin medir con precisión: el de no saber exactamente qué tienen, dónde está y si lo que el sistema dice que existe en realidad existe. Ese costo no aparece como una línea separada en el estado de resultados. Se diluye en márgenes comprimidos, pedidos cancelados, horas de trabajo mal asignadas y clientes que se van sin comprar.
Lucía Navarro9 min






































